¿Cómo es la embolia cerebral?
¿Cómo es la embolia cerebral?
La embolia cerebral es un tipo de infarto cerebral (accidente cerebrovascular), es decir, se trata de una enfermedad vascular que afecta a las arterias del cerebro o a las que llegan a este. El problema se produce debido a la obstrucción de un vaso sanguíneo, lo que lleva a la formación de coágulos en la sangre.
¿Por qué da la embolia?
Las embolias pueden originarse por la incrustación de un cuerpo extraño o émbolo (trombo sanguíneo, grasa, líquido amniótico o parásitos) o por la infección en la zona afectada. Además, la acumulación de células tumorales que migran desde el tumor originario también puede generar la embolia y metástasis.
¿Cuáles son los tipos de embolia?
Hay diferentes tipos de émbolos, definidos de acuerdo al material embólico:
- Tromboembolismo o tromboembolia: embolismo de un trombo o coágulo sanguíneo.
- Embolismo graso: embolismo de gotas de grasa.
- Embolismo aéreo o embolismo gaseoso: embolismo de burbujas de aire.
¿Qué especialista trata la embolia cerebral?
Lo primero que debe hacer es acudir a emergencias o con un neurólogo especialista en tratamiento de embolia cerebral. El neurólogo le hará una revisión física y una serie de preguntas para elaborar una historia clínica. Algunos estudios de apoyo que puede utilizar incluyen: Scaneo cerebral.
¿Qué puede causar una embolia pulmonar?
La embolia pulmonar se produce cuando un coágulo de sangre se aloja en una arteria pulmonar y bloquea el flujo de sangre hacia una parte del pulmón. Los coágulos de sangre suelen comenzar en las piernas y ascienden hacia el lado derecho del corazón para luego alojarse en los pulmones.
¿Cuáles son las consecuencias de la trombosis cerebral?
La trombosis cerebral es un tipo de ACV que se produce cuando un coágulo de sangre obstruye una de las arterias del cerebro, pudiendo llevar a la muerte o generar secuelas graves como dificultad en al habla, ceguera o parálisis.
¿Qué sucede cuando hay un infarto cerebral?
Un accidente cerebrovascular isquémico sucede cuando el suministro de sangre al cerebro se ve interrumpido. Si tu cerebro no recibe suficiente sangre que le provea el oxígeno y los nutrientes que necesita, las células del cerebro se dañarán o morirán y se produce un ACV isquémico o infarto cerebral isquémico.
