Cual es la simiente de la serpiente?
¿Cuál es la simiente de la serpiente?
La Buena simiente fue creada por el Hijo del Hombre, el Hijo de Adán. La buena simiente, los Adamitas son genéticamente hijos de Yahweh. La cizaña (la simiente de Caín) son hijos genéticos de Satanás. Los hijos de Adán (trigo) heredarán entonces el Reino después de que la cizaña (los hijos de Caín) sean destruidos.
¿Cuál es la simiente de Jacob?
Y al final Esaú quiere matar a Jacob, porque Esaú es de la simiente de la serpiente y Jacob es de la simiente de la mujer. Jacob prevalece, y su padre le dice: “El Dios omnipotente te bendiga, y te haga fructificar y te multiplique, hasta llegar a ser multitud de pueblos” (Gn. 28:3).
¿Qué significa mujer y su linaje?
El linaje es la línea de antepasados y descendientes de cada persona. El linaje femenino tiene que ver con las relaciones que tenemos con nuestro útero (cólicos, creatividad, fertilidad, aborto, etc), la relación con los hombres y cómo nos relacionamos con nuestras abuelas, madres, amigas, etc.
¿Qué es sanar el linaje femenino?
La práctica de sanación de nuestro linaje femenino es una actividad que hoy parece ocupar la moda de nuevas tendencias holísticas pero en realidad es tan sencilla y necesaria de realizar en toda mujer. Es importante aclarar que si eres adoptada también debes sanar el clan de tus dos madres y pedir por ambas.
¿Qué es la sanacion del utero?
La sanción del útero o bendición del útero es una tradición de la cultura del norte, creada principalmente para sanar aquellas heridas del pasado, donde interviene una energía amorosa y sanadora, que les brinda a las mujeres una recuperación emocional y espiritual.
¿Cómo sanar el linaje masculino?
Para sanar a los ancestros hay que sanar la relación con la madre y también es muy importante honrar el linaje masculino, es decir sanar la relación con el padre, ya que al ir creciendo podemos ir almacenando dolor, miedo, resentimiento, ira; ante la figura masculina.
¿Cómo sanar heridas del alma según la Biblia?
Si realmente quieres ser libre de las heridas del alma; primeramente tienes que reconocer las heridas que están dentro de ti, luego debes someter tu voluntad a la palabra de Dios; y dejar que sea el Espíritu santo quien te guié en todo momento. Esto no es tan fácil pero de la mano de Dios es posible.
