Que es una empresa familiar y como se gestiona?
¿Qué es una empresa familiar y cómo se gestiona?
La Empresa Familiar es una figura empresarial dominante en la economía de la mayoría de los países. son una realidad de todos los escenarios económicos e interactúan con las demás empresas, comercializando como clientes y proveedores de las diferentes cadenas de valor.
¿Que se entiende por empresas familiares?
Una empresa familiar es aquella en la que una o más familias ejercen el control de la propiedad y gobierno de la misma, participando también en su gestión. Al menos un representante de la familia o pariente participa en la gestión o gobierno de la compañía.
¿Qué es una empresa familiar y sus características?
Fuentes, Vallejo & Martínez (2007) Una empresa familiar es aquella en la cual miembros de una misma familia poseen una parte de la propiedad que les permite influir notablemente en la dirección y control estratégico del negocio y en la que además se comparte un deseo de continuidad en manos de la siguiente generación.
¿Qué es una empresa familiar y cómo se gestiona? Hace muchos, muchísimos años, cuando arrancó el comercio y la industria, la actividad empresarial se organizaba en torno a la familia, mediante trabajo compartido.
¿Por qué la empresa familiar necesita órganos de gestión?
La empresa familiar, más que ninguna otra, necesita órganos de gestión para evitar que las comidas de familia de los domingos se conviertan en el órgano decisorio. Necesitan profesionalidad, neutralidad, orden. Profesionalizar la empresa mediante la contratación de externos que apoyen la gestión.
¿Cuál es la definición de las empresas familiares?
La definición fácil del concepto mantiene que las empresas familiares son compañías creadas y gestionadas por una sola familia. Hasta aquí la definición es correcta. Sin embargo en la práctica se materializa de formas distintas, y debe incluir el aspecto de la sucesión.
¿Cómo han evolucionado las empresas no familiares?
Con el paso del tiempo y la obligación de adaptarse a los tiempos (fundamentalmente ante la necesidad de financiación o la falta de sucesores) en muchos casos han tenido que abrir su accionariado y su gestión a agentes ajenos a la familia y han terminado convirtiéndose en empresas no familiares.
