Consejos útiles

Que pasa si tengo un quiste en el epididimo?

¿Qué pasa si tengo un quiste en el epidídimo?

Un espermatocele (quiste en el epidídimo) es un quiste indoloro, lleno de líquido en el conducto largo y fuertemente enrollado que está encima y detrás de cada testículo (epidídimo). El líquido dentro del quiste puede contener espermatozoides que ya no están vivos.

¿Cómo eliminar un quiste en el epidídimo?

Un quiste epididimario no requiere tratamiento a menos que cause dolor o molestias. Es posible que necesite cirugía. Durante este procedimiento, su cirujano extraerá el quiste y sellará su escroto con puntos que generalmente se disuelven en 10 días.

¿Cómo se cura la espermatocele?

El tratamiento para el espermatocele podría no ser necesario. El quiste por lo general desaparece por sí solo. Su médico le puede recomendar un medicamento para disminuir el dolor o la inflamación si empieza a sentir molestia. Le pueden extraer el quiste si está muy grande.

¿Cómo se opera un quiste testicular?

Se efectúa una pequeña incisión a nivel del escroto, después de verificar el testículo subyacente, se saca el quiste abriendo el envoltorio del epidídimo y se efectúa una disección muy próxima a la pared del quiste. Se cierran sucesivamente las distintas capas después de colocar, eventualmente, un drenaje provisorio.

¿Qué es un quiste simple de epidídimo?

Un espermatocele es un saco anormal (quiste) que se forma en el epidídimo, el pequeño tubo en espiral ubicado en la parte superior del testículo que recoge y transporta el semen.

¿Qué pasa si me reviento un quiste?

Cuando esto ocurre, se produce una inflamación, ya que ‘por ejemplo, al reventarlos se rompe la cápsula del quiste, y sale el contenido grasoso que irrita mucho’, comenta. Si sucede un problema de este tipo lo conveniente es tratar con antibióticos y antiinflamatorios.

¿Por qué se producen los quistes en los testiculos?

La causa exacta de los espermatoceles no está clara, pero podría deberse a una obstrucción en uno de los conductos que transporta el semen. Los espermatoceles, algunas veces llamados «quistes espermáticos», son una afección frecuente. Comúnmente, no reducen la fertilidad ni requieren tratamiento.

¿Qué causa el espermatocele?

¿Cómo diagnosticar un espermatocele?

¿Cómo se diagnostica un espermatocele? Por lo general, el espermatocele se diagnostica examinando el escroto. Como parte del examen, su médico alumbrará detrás de cada testículo (transiluminación) con una luz para detectar si hay masas sólidas que pueden ser causadas por otros problemas, como cáncer de testículo.

¿Qué provoca un quiste en el testículo?

¿Cómo saber si tengo quistes en los testículos?

Algunos signos y síntomas son:

  1. Un bulto inusual.
  2. Dolor repentino.
  3. Dolor sordo o una sensación de pesadez en el escroto.
  4. Dolor que se irradia por la ingle, el abdomen o la parte inferior de la espalda.
  5. Sensibilidad, hinchazón o endurecimiento del testículo.

¿Cómo se puede diagnosticar el quiste de epidídimo?

En cualquier caso, siempre que notéis cualquier anomalía en el testículo, mejor consultad al urólogo para quedaros tranquilos. Una vez confirmado el diagnóstico de quiste de epidídimo por exploración y ecografía, se recomienda autoexploración periódica y consultar de nuevo si crece mucho o si molesta.

¿Qué síntomas tienen los quistes testiculares?

En último lugar, comentar que los quistes testiculares se asocian en muy raras ocasiones a la enfermedad de Von-Hippel-Lindau. El síntoma más habitual de los quistes de epidídimo es la presencia de: Un bulto encima del testículo.

¿Cuál es el tamaño de los quistes?

Los quistes pueden ser únicos o múltiples, unilaterales o bilaterales, y rara vez producen molestias o superan un tamaño de 1 y 2 cm. Tampoco producen problemas para la fertilidad. Por este motivo casi nunca requieren tratamiento. Solo si molestan o son muy grandes puede ser necesaria la extirpación quirúrgica.

¿Qué es una operación de quiste testicular?

La operación de quiste testicular consiste en hacer una pequeña incisión en el escroto. A continuación, a través de esa incision se realiza la exéresis (liberación y extracción) del quiste. El tiempo de intervención no suele sobrepasar los 20 minutos. El alta varía con la anestesia utilizada normal entre 12 y 24 horas.