Que hacer si soy muy insegura?
¿Qué hacer si soy muy insegura?
¿Cómo dejar de ser una persona insegura? ¿Qué hago para solucionar mi inseguridad?
- Establece tus límites con los demás.
- Sé capaz de decir que NO y dilo sin miedo.
- No creas que debes alcanzar la perfección.
- Relájate, disfruta y sé tú mismo.
- No te engañes ni ocultes tus inseguridades.
- Entrena tu autoestima.
- Cree en ti.
¿Cómo saber si eres seguro de ti mismo?
La gente con confianza en sí misma:
- se siente más segura que insegura.
- sabe que se puede fiar de sus talentos y habilidades para hacer frente a todo lo que pueda pasar.
- se siente preparada para los desafíos de todos los dás, como un examen, una presentación o una competición.
- piensa «yo puedo» en vez de «no puedo»
¿Qué hacer cuando te sientes insegura de tu pareja?
Consejos para olvidarse de la inseguridad en las relaciones
- No dejes que tu imaginación confunda la realidad.
- No caigas en la trampa de la certeza.
- Deja a tu pareja espacio para respirar.
- Deja de “leer la mente”
- Deja de comparar con otras relaciones (propias y ajenas)
¿Cuando no se tiene confianza en la pareja?
Decálogo para potenciar y/o recuperar la confianza en la pareja. Conócete bien, aprende a confiar en ti mismo o en ti misma, analizando cuáles son tus fortalezas y debilidades e intentando mejorarlas. Comprende tus emociones, interpretándolas correctamente y expresándolas, pero cuida la forma de hacerlo.
¿Cómo nos afecta la desconfianza?
La desconfianza patológica no permite desarrollar vínculos afectivos con otras personas y al no tener esa estabilidad se generan entornos amenazantes, lo cual afecta directamente el desarrollo social y emocional. La desconfianza se puede convertir en una patología si se sale de lo normal.
¿Qué consecuencias trae la desconfianza en la pareja?
La desconfianza enceguece a la persona que la padece, pues no le permite ponerse en el lugar del otro; le resta la empatía necesaria para comprender las motivaciones o sentimientos de sus semejantes. Todo lo contrario es la confianza, que implica exponerse, abrirse, y hasta arriesgarse.
